Estimulación física. Los bebés disfrutan de un día de masaje semanal, que les aporta un extra de relax y tranquilidad. Los mayores, sin embargo, pueden disfrutar de ocasionales salidas al exterior que les permiten un primer contacto con la naturaleza (siempre con todas las medidas de seguridad y el permiso paterno). Tanto unos como otros cuentan con clases de psicomotricidad.